jueves, febrero 09, 2006

Dispergesia

Mi maestra de tercer grado fue a mi casa a hablar con mi mamá. Lo normal es que las madres vayan al colegio a hablar con las maestras (cuando las llaman), pero como siempre, en mi caso sucedió al revés, la maestra fue a mi casa y sin avisar:

-¿¡Miss Amanda?!
-Sra. Fuentes ¿qué tal? su hijo está loco.

-¡¿Oh qué, pero que hizo ahora?!
-Nada señora, nunca hace nada, no entrega tareas, no escribe nada en su cuaderno y se para escapando del salón a quién sabe dónde.

-Pero él me ha dicho que no les dejan tareas…
-Ay señora ¿y usted le cree? Su hijo es-tá-lo-co.


Ok, ok, a lo mejor no le dijo que estaba loco, pero todo lo demás fue verdad. La profesora vino hasta mi jato a ladrarle a mi mamá todas las quejas. Eso no se hace. Mi pobre madre me defendía como podía:

-Bueno él es travieso sí, pero es un niño educado…
-No señora, su hijo para pensando en las musarañas, no me ha entregado una sola tarea en lo que va del año… el otro día les dejé que tenían que leer en clase un trabalenguas y lo sorprendí inventándoselo ¡haciéndose que lo leía! Ahí fue que me di cuenta que no escribía nada en su cuaderno.

-Pe-pero miss Amanda, él tiene buenas notas
-Sí y yo llegué a pensar que el muchachito se copiaba. Hasta lo senté en mi escritorio para los exámenes pero él tiene una luz señora pero es un ocioso.

-Es que su papá lo hace leer bastante seguro se aburre en clase.
-No señora, para mí eso es pura malacrianza, no es posible. Ahora lo he tenido que sentar en mi escritorio todo el tiempo para que no se salga del salón que se va a pasear por ahí y dice que estuvo en el baño.

-Pero ni modo que no pueda ir al baño…
-¡Pero no va señora se va a pasear!

-Seguro que si va y se distrae, su papá para diciendo que él para pensando en naves espaciales
-Ah pero tampoco ha visto su carpeta, la voy a llevar para que vea, le ha pegado alitas de madera y una hélice con un motorcito, que le parece, eso es pura malacrianza señora, yo le digo el niño tiene una luz, pero es un distraído, pregúntele que ha hecho con la cita que le mandé hace semanas para hablar con usted…

-¡No me ha llegado nada!
-Qué le va a llegar, por eso he tenido que venir a su casa, yo ya no sé que hacer con él señora tiene que enviarlo al psicólogo.


En fin mi mamá me defendió como pudo. Yo escuchaba todo desde arriba de la escalera. No sabía si estaba bien que yo tuviera una luz, o que fuera tan malo que me saliera del salón al baño a pasear o que no escribiera en el cuaderno. Al final la profesora se fue y mi mamá entró y no me dijo nada. Me sentí como el culo. Cuando vino mi papá se lo contó y se pelearon pero a mí no me gritaron ni nada. A la semana siguiente me mandaron al psicólogo del colegio.

-A ver Joaquín mira esto… dime que ves en esta figurita azul.

-Nada

-¿Estás seguro?

-Es de color azul.



Comencé a ir al psicólogo desde tercer grado hasta sexto de primaria. Al comienzo me parecían amables porque me sacaban de clase y me hacían dibujar o ver figuritas pero después comenzaban hacerme preguntas molestas de cómo era todo en mi casa y si era por eso que yo quería olvidarme de las cosas.

-A ver mira hagamos una cosa, por que la próxima vez que vengas no me traes un dibujito de lo que más quieras tú en tu vida, no sé de tu familia, tus papás, algo que quisieras que pase, lo que tú quieras más más en tu vida, ¿ya?
-¿Puedo ir al baño?


Empecé a odiarlos y pedía permiso para el baño e irme pero se dieron cuenta y luego empezaron a acompañarme así que quise confundirlos y dejaba en el baño mi mandil y salía con chompa o al revés y volvía a entrar y a salir denuevo y regresaba cambiado pero nunca supe si mis intentos de volverlos locos a ellos funcionaron.

Yo detestaba sus jueguitos estúpidos, me hacían sentir cada vez más tonto. Yo no sabía lo que significaban la memoria fotográfica ni la retención inmediata, ahora ya lo sé pero antes que las perdiera era algo que me hacía sentir mal.

(…)

La siguiente vez me olvidaba de llevar el puto dibujito y como me dijo que podía ser de cualquier cosa le daba cualquiera de los que tenía en mi cuaderno. No tengo idea de que pudieron pensar acerca de mis dibujos de monstruos, tentáculos, ojos invasores de cerebros y máquinas-locas-licuadoras-de-muñequitos-animados-en-la-esquina-de-mi-cuaderno.

Lo que sí deduje mucho después es que seguramente pensaban que como había platos voladores en mi casa (los que se lanzaban los viejos, no los que yo veía) escogía la dispersión como ruta de escape a esos problemas. Ir al psicólogo no me ayudó en nada, sólo a pensar que me mandaban ahí a hacerme esas preguntas idiotas porque yo debía ser bien tonto. Eso y que mi mamá fuera al colegio regularmente a preguntar si había hecho algo raro cada vez. Peor era comerse la vergüenza que la visite miss Amanda.

Esa es mi teoría.

Y que yo nací un día que Dios estaba distraído, estonazo.

5 Comments:

Blogger ElectroGothik said...

Probando, 1, 2, 3. Bolito akí. Te amo, Chunchito disperso. Cambio.

1:11 a. m.  
Blogger Reaño said...

No hombre, no. El día en que tu naciste diosito estaba "dandeando"...
Y, además, hay psicólogos chéveres (como yo, ejem): yo te hubiera hecho hacer mi variante del test de Corman en su versión "matemos a la familia"... eso y tirarle dardos al Sr. Papa... te aseguro que no te hubieras aburrido. Pero hay cada necio ejerciendo... como la miss Amanda y Maestre.

3:36 a. m.  
Blogger pilar said...

sip a veces pienso que el dia que dios me hizo estaba neciaso...auque me inclino mas sinceramente a pensar que estaba en su etapa xanax. fuera de eso ud. me ha inspirado a postear mi test sicologico...segun estos hijos de puta nada me interesaba nada...estaran muy equivocados fianlmente?

6:44 p. m.  
Blogger El gordo said...

yo conoci a aquel chibolo loco que corria con sus parches en los pantalones y codos de su descolorida chompa gris todo blanquiñoso, rompiendo los cererebros(textualmente) de todos los estupidos niños normales, me solia sonreir por que mi vieja puso aquellos parches en mi lompa tambien...
ademas la perra de mis amanda estaba locasa y se pepiaba, una de las viejas mas neuroticas que he conocido, lo bueno que en secundaria era un gusto ir al psicologo por que habian puesto a una chola que estaba buenasa, y asi estubiera loco no me importaba..

1:58 a. m.  
Blogger Sir Faxx von Raven said...

gordo, hermano de mil batallas, me habéis hecho mirar con emoción y con nostalgia. volverán nuestros rostros a sonreír salpicados en sangre ajena, te invito a correr y a romper cabezas!

6:06 p. m.  

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