domingo, febrero 25, 2007

desaparecer

el fin de semana pasado fui a ver el musical de drácula. me tocó sentarme al final del mundo, pero aún así pude apreciar todos esos vestuarios impresionantes, las luces y el sonido espectacular, además que nunca está demás oir al viejo y más famoso de la raza cantar en ópera.

sin embargo no pude evitar irme con una ligera mueca en la cara. no es que la obra no me gustara, al contrario, muy buen puesta y todo, pero me hizo reparar en algo que en este tipo de historias siempre pasa.

no era que cambiaran la historia original de drácula, es más, estoy acostumbrado a que esto siempre suceda. pero no era eso, conozco bien el libro y aunque siempre lo tergiversan eso no significa que no hayan buenas obras. pienso en el nosferatu de murnau, o el de herzog con el magnífico klaus kinsky, los clásicos con cristopher lee y hasta la ya-no-tan-reciente bram stoker´s dracula, de coppola; que se jacta de ser la versión más fiel a libro y que en realidad dista mucho de lo que escribió el famoso escritor irlandés.

me llama la atención que estando tan a la mano la obra (vayan a cualquier librería y encontrarán más de veinte ediciones distintas) los directores se esfuerzen en dar "su visión" de la misma. y esa visión es siempre que el vampiro es el monstruo, la encarnación del mal, jonathan harker es el hombre correcto y bondadoso y wilhelmina murray la esposa sumisa, pura y devota. entre estos personajes se establece arbitrariamente un triángulo amoroso y pese a la infidelidad de mina y al probado amor del vampiro, es el pusilánime harker el que se queda con la chica.

en consecuencia, la historia se reduce a persigan al monstruo y como el imbécil enternadito de jonathan harker no puede luchar por su mujer él solo, se las ingenia para conseguir ayuda de ese vejete excéntrico (profesor, doctor, action-hero?) van helsing. ah! nosferatu, vampiri! dracul! denle caza, él es la encarnación del mal, blah blah blah. resultado, el vampiro siempre pierde y al final desaparece.

me gustaría una historia que acabara diferente. una historia donde ganaran aquellos que se enamoraron una vez y que son malvados con corazón. ya sé que para eso los libros de anne rice son buenísimos, he succionado con avidez la mayoría de sus crónicas vampíricas. pero yo me refería al clásico de clásicos, al viejo conde del castillo en transilvania, al mito de nombre raro, al fiel guerrero de la orden del dragón, al hijo del diablo, nuestro bien querido y único draculea.

pero bueno, uno se va acostumbrando, el imaginario popular y sus historias nos conducen de la mano por el camino iluminado de lo que es y de lo que será. no importa cuanto queramos, no podremos cambiarlo. estamos malditos, somos predadores perseguidos, condenados a observar desde la sombras y a alimentarnos furtivamente.



al final no nos queda otra que desaparecer.

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6 Comments:

Blogger Rain (v.m.t.) said...

Es la idea del vampiro, como un imán para los anhelos de muchos, en sus psiquis de romanticismos teñidos de gótica belleza.

Cuando se habla de vampiros, se piensa en cuellos mordidos, ojos en blanco, mujeres -sobretodo mujeres- afiebradas/enloquecidas por un vampiro. La mujer no es el vampiro por excelencia. En las historias de Rice, quizás, mas no resulta interesante en la generalidad. Bajo perfil, posiblemente por ahora.

En realidad, la icomo imagen es interesante. Como realidad tangible, resulta desquiciada. Los vampiros son como una especie de saqueadores del alma. Se llevan la sangre y las fuerza de algún ser humano y viven eternamente en ese estado incierto de oscuridad y luz alternadas en la eternidad, siempre huyendo, atacando, espiando, matando.

La idea, siempre la idea es poderosa.

5:50 p. m.  
Blogger bruja said...

no me convence!
estoy de acuerdo con lo q comentas respecto a los finales ¨felices¨ premeditados...
hmm ... pero acostumbrarse al imaginario del populorium euhmmm no lo sè. pq tendría q acostumbrarse uno a ello! no era q al final uno elige?
-bueno, será q aún no me agradan las grandes masas... será! O quizás tb yo soy otro monstruo contreras más q no acepta su condición y se aferra a su instinto de supervivencia negando toda opción a extinguirse por causa (peor aún)* de terceros-
yo creo q uno si es fiel a si mismo y a sus convicciones es suficiente, lo demás (a veces) no importa. he de ser feliz aunk mi destino indique lo contrario. Las ciudades y sus monstruosos estarán ahí. Y si desaparecer es convicción tuya... y tb es de la muchedumbre... hmm será coincidencia!
Yo creo q hasta los más monstruosos tienen su lado especial y auguro en usted un final desastrosamente vomitable a su antojo
jeje en todo caso, lamento tener q informarle q para mi, si usted fuese un monstruo... sería uno azulito, o verde esos de hmm esa peli animada de pixair Monster Inc creo...
bah! Es tarde, divago. Voy a buscar a mi monstercito p ahí.
*complejo de autosuficiencia
ps: muy largo, so sorry!

11:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola primo, I found your blog to be very interesting. But if you want some sort of version of the classic dracula where the monster prevails... I'm afraid your going to have to write it. I may be talking out of my ass, but in those times people were superstitious and were living in their own personal hell. The author/authors probably knew that they wouldn't be able to handle it and that it probably wouldn't be received well. I do find it interesting that mythical monsters such as lycanthropes and vampires... well there has been literature about them for quite some time. Fascinating how people can constantly kill off the villain, but love him enough to keep bringing him back.
Cuidate,
Elyse

12:34 a. m.  
Blogger Marga said...

Como icono terrorífico libre siempre me gustó mucho más Frankenstein, comparte caracterización de Karloff con tu Drácula... Claro que estaba escrito por una tía... jeje.

O Vampirela, también me quedo con ella.

Drácula no, decididamente no, para mi gusto le falta consistencia y como simbolo viril... ufff, ejem, le falta aún más.

Me quedo con los chupetones en el cuello, eso sí... jajaja

1:17 p. m.  
Blogger Sir Faxx von Raven said...

ah! criaturas del espanto:

srta lluvia: la idea es poderosa, sí. como las mordidas de la realidad. respecto a lo de las mujeres no estoy de acuerdo. existen vampiras y vampirezas, obviamente prefiero las últimas, pero son las más difíciles de encontrar.

quizás el verdadero mito resida en ellas.

*

bruja: que puedo hacer, mi texto no tenía la intención de convencer a nadie. el imaginario popular es la única sabiduría que prevalece en el tiempo, así reneguemos de ello. no voy a ponerme a disertar acerca del destino y de los dilemas trágicos, la hybris y todo lo demás, quizás algunos puedan enfrentar al destino y elegir, pero uno no elige lo que le tocó ser.

celebro que tú elijas ser feliz.

y si yo fuera un monstruo, sería (soy) simplemente yo mismo y ningún otro.

*

Elyse: gracias por aparecer, querid a primita. la explicación que me das es absolutamente correcta. estamos hablando de finales del siglo xix y la gente entonces era lo suficientemente conservadora como para al final desahacerse del mal en sus representaciones. hoy poco de eso ha cambiado, pero ahí estamos, volviendo una y otra vez.

se te extraña.

*

marga: ah! el otro viejo monstruo. comparto su admiración por frankie, pero el conde se lo lleva de lejos, querida. vampirela, otro clásico. sí, ese es el tipo de princesa vampira que me gustaría encontrar.

literariamente hablando, el personaje del conde es en efecto un poco inconsistente, es verdad. de hecho que otros vampiros como lestat, lo superan con creces en personalidad, historia y características de seducción, pero hay que reconocer que la figura del viejo dracul se ha grabado como un mito imborrable.

un collar de chupetones para usted!

2:42 p. m.  
Blogger Reaño said...

Lo mismo hacían con Fausto...

ya te escribo más, cuando el vino cribe el dolor...

6:07 p. m.  

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